A través de un proyecto federal, en coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad, se logró reforzar la bioseguridad en las granjas
Para este año, el abasto de huevo y pollo en el corredor avícola Tehuacán–Tecamachalco se encuentra garantizado debido al fortalecimiento de la bioseguridad en las granjas, resultado de un proyecto federal implementado en coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA).
Al respecto Jorge García de la Cadena, presidente de la Asociación Avicultora indicó que este proyecto, desarrollado durante 2024 y 2025, tiene como propósito principal prevenir la aparición de enfermedades en las aves mediante acciones de vigilancia sanitaria, vacunación y control permanente, lo que ha permitido mantener la producción sin sobresaltos.
Es por eso que con ese programa se ejecuta de manera conjunta entre SENASICA, la Secretaría de Agricultura, el Comité de Fomento y Protección Pecuaria del Estado de Puebla y los avicultores de la región.
El empresario señaló que las condiciones climáticas recientes también han favorecido al sector, ya que las lluvias han contribuido a la recarga de los mantos freáticos y al bienestar animal, factores que influyen directamente en la productividad de las granjas avícolas.
Explicó que uno de los pilares del proyecto es el refuerzo de la bioseguridad, considerada como una de las principales fortalezas de la avicultura mexicana.
Vacunación para evitar enfermedades
Jorge García de la Cadena manifestó que, a diferencia de Estados Unidos, donde las granjas de traspatio no cuentan con esquemas de vacunación, en México se mantiene una política preventiva basada en la vacunación constante y la vigilancia sanitaria.
Abundó que se vacuna de manera sistemática desde 1993 y 1994 y con el paso de los años se han incorporado nuevas cepas para proteger a las aves contra distintas variantes de la influenza aviar y otras enfermedades.
De igual forma, en las granjas tecnificadas, el proyecto federal contempla la supervisión de la llamada avicultura artesanal o de traspatio, donde comúnmente no se vacuna a las aves.
Y es que para reducir riesgos sanitarios, personal capacitado por SENASICA y por las asociaciones avícolas realiza muestreos constantes en gallinas, guajolotes y otras aves domésticas.
Posteriormente, las muestras son analizadas en el laboratorio de la asociación avícola para detectar de manera oportuna cualquier posible enfermedad, sin esperar a que se presenten brotes.
Añadió que anualmente se realizan alrededor de ocho mil muestreos en distintas zonas del estado, incluyendo la Cañada, la Costa Blanca y municipios aledaños al corredor Tehuacán–Tecamachalco, especialmente en áreas donde existen granjas o concentraciones de aves. En caso de detectarse alguna enfermedad, se procede a la eliminación de las aves afectadas, se indemniza a los propietarios y se establece un cerco sanitario.
Destacó que durante el 2025 y 2024 no se ha detectado ningún brote, lo que confirma la efectividad del modelo preventivo basado en vacunación, bioseguridad y monitoreo constante.
Fuente: El Sol de Puebla

